Es sorprendente darse cuenta de la cantidad de cosas que nuestros alumnos saben hacer en Internet, así como la gran facilidad con lo que lo hacen. El uso de Internet se ha hecho básico para nuestros jóvenes aun y cuando no cuenten con una conexión en sus casas, ya que la escuela o los negocios de Internet les permite tener una opción de conexión diaria.
Los jóvenes usan Internet con dos fines prácticos generales: como reservorio de información escrita, auditiva y visual y como un espacio para socializar con otros jóvenes, comunicándose entre ellos de formas que resulta extraña para nosotros, realizando tareas que antes eran impensables gracias a las limitaciones de tiempo, distancia y costo, que en la actualidad no son un problema para los jóvenes de la era del Internet ya que estas barreras han desaparecido, y en su lugar han aparecido posibilidades de colaboración prácticamente ilimitada, de búsqueda rápida de información, de consulta directa con expertos en el tema, de acceso a información menos restringida y sobre todo, de una comunidad con libertad de expresión impensable en nuestros tiempos.
El uso de internet como reservorio de información, hace que tengan acceso a la información que ellos requieren en fracción de segundos, por lo mismo resulta irrelevante para ellos, desde mi punto de vista, que tratemos en los salones de clase de transmitir información que queremos que ellos conserven en sus cuadernos, y que al final en un examen nos muestren que la han memorizado. Creo que este proceso les ha de parecer a ellos ilógico, ya que no consideran necesaria, creo, que la información deba estar en su memoria pues está disponible para ellos cuando la necesiten.
La socialización en la era de internet ha dado un giro total, alejada totalmente de las limitaciones de espacio y tiempo, ya que a cualquier hora y en cualquier lugar es posible interactuar con alguien sin importar distancias. La socialización en la era de internet ha expuesto a nuestros jóvenes a distintas culturas que anteriormente eran lejanas para nosotros y que han ocasionado que nuestros estudiantes tengan panoramas más amplios del l mundo en el que viven, visiones más globales que los hacen, desde mi punto de vista más, más tolerantes a diferencias de credos, razas y preferencias entre los distintos individuos.
Todas estas oportunidades de comunicación no han sido desaprovechadas por muchos de los maestros que no estamos conscientes de su existencia, por lo que primero debemos conocerlos, involucrarnos en estas nuevas formas de comunicación y tratar de incorporarlos a nuestra práctica docente. Chats, blogs, foros, wikis, YouTube, videoconferencias, etc. Están esperando a los maestros para que las usemos eficientemente en apoyo a nuestros alumnos, pero sobre todo, están esperando a ser descubiertas por nosotros para aprovechar sus potencialidades en bien de nuestros alumnos, disminuyendo las limitantes de espacio y tiempo que tenemos en nuestras escuelas en la actualidad.
En la nueva era de la información, el espacio donde se realiza la enseñanza ha desaparecido como tal y se ha transformado de un lugar específico a cualquier lugar que tenga conexión a Internet, desapareciendo las islas de aprendizaje y formándose en su lugar grandes redes de aprendizaje que crecen día a día y donde todos aprendemos de todos, cada quien aportando los conocimientos en los que tiene experiencia, los cuales son pulidos día a día por la comunidad de la información.
martes, 13 de octubre de 2009
Mi aventura de ser docente
Haciendo un recuento de estos 18 años dedicado a la docencia, debo admitir que en un principio no sabia ni que hacer, normalmente mis clases eran muy difíciles, por estar recién graduado de la ingeniería quería que mis alumnos de preparatoria aprendieran lo que aprendí en ella. Con el paso de los años me fui dando cuenta que el ser maestro implica mucho más que solo cubrir los objetivos académicos que marca el programa y fui integrando más clases que realmente fueran experiencias de aprendizaje para mis alumnos. El transcurso de estos años he tenido bastantes experiencias, de las cuales la gran mayoría han sido positivas y creo que con la inclusión del nuevo modelo educativo las experiencias positivas se multiplicarán, tanto para el docente como para los alumnos, que al final son los más importantes en el trabajo que desarrollamos
Mi confrontación con la docencia
Mi profesión de origen es Ingeniería química la cual tenía la idea de poner en práctica, pero al terminar la carrera y regresar a mi lugar de origen me ofrecieron dar unas clases de química y como no tenía recursos económicos para ir a buscar trabajo de mi profesión, decidí tomar las clases por un semestre con el objeto de ahorrar algo de dinero para ir a buscar trabajo de mi profesión. Esto ocurrió hace casi 19 años y aún sigo dando clases en la escuela que me contrató.
Para mi dar clases no representa un trabajo, es algo que disfruto y que me ha permitido aprender muchas cosas de las vivencias con mis estudiantes por lo que me siento orgulloso de que a pesar de que no soy maestro de profesión, creo que hago mi trabajo bien, y también pienso que mis alumnos lo disfrutan.
Considero que la mejor etapa de un estudiante es la preparatoria, por lo que el estar dando clase en este nivel me enorgullece doblemente, puesto que tengo la oportunidad de compartir conocimientos y experiencias en una etapa muy importante en la vida de los estudiantes.
Creo que aun y cuando el trabajo de docente es muy demandante, deja grandes satisfacciones. Personalmente las satisfacciones que tengo en esta profesión es ver a mis alumnos llegar a terminar una carrera profesional y que formen una familia a la cual le pueden ofrecer mayores posibilidades de éxito por su formación.
Las insatisfacciones que me quedan de esta profesión es haber perdido muchos alumnos que se han salido de la escuela por motivos económicos y que no hemos podido hacer nada para que terminen su educación, pero en general esta profesión deja más satisfacciones que insatisfacciones.
Para mi dar clases no representa un trabajo, es algo que disfruto y que me ha permitido aprender muchas cosas de las vivencias con mis estudiantes por lo que me siento orgulloso de que a pesar de que no soy maestro de profesión, creo que hago mi trabajo bien, y también pienso que mis alumnos lo disfrutan.
Considero que la mejor etapa de un estudiante es la preparatoria, por lo que el estar dando clase en este nivel me enorgullece doblemente, puesto que tengo la oportunidad de compartir conocimientos y experiencias en una etapa muy importante en la vida de los estudiantes.
Creo que aun y cuando el trabajo de docente es muy demandante, deja grandes satisfacciones. Personalmente las satisfacciones que tengo en esta profesión es ver a mis alumnos llegar a terminar una carrera profesional y que formen una familia a la cual le pueden ofrecer mayores posibilidades de éxito por su formación.
Las insatisfacciones que me quedan de esta profesión es haber perdido muchos alumnos que se han salido de la escuela por motivos económicos y que no hemos podido hacer nada para que terminen su educación, pero en general esta profesión deja más satisfacciones que insatisfacciones.
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